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Historia de París

La historia de París por épocas

¿Cómo surgió París?

Para conocer los orígenes de la historia de la ciudad de París tenemos que remontarnos al siglo III a.C. cuando una tribu celta llamada los Parisii se establece en la actual Île de la Cité. La situación del poblado fue estratégica, ya que el río Sena les proporcionaba agua dulce y pescado.

En el siglo I a. C. la tranquilidad de la vida de los parisii se verá alterada por la llegada de una potencia extranjera. Un general ambicioso procedente de la península Itálica llegaba con intenciones de conquista, su nombre era Julio César. Esta campaña militar se denominará la Guerra de las Galias, y tras la decisiva batalla de Alesia, en el año 52 a.C., la balanza de la contienda se inclinará hacia Roma.

Tras el conflicto de Alesia, se fundará en la orilla izquierda del Sena la ciudad romana de París, denominada Lutecia (este era el nombre romano de París). Una ciudad que llegó albergar una población de casi 10.000 habitantes. Con la fundación de Lutecia es cuando podemos hablar del surgimiento de París.

En el siglo IV d.C., el Imperio romano llegará a una gran crisis debida a la expansión del cristianismo e incursiones germánicas en los territorios del imperio.

En la segunda mitad del siglo IV d.C. los romanos perderán el control de Lutecia a manos de los Francos y Lutecia cambiará su antigua denominación por el de París en honor de los parisii.

París, sede del poder Real

A finales del siglo V d.C., los francos se instalan en una gran parte del territorio que hoy conocemos como Francia y su líder  Clodoveo se corona en Reims como rey de Francia. Con la llegada de los Francos, París se convierte en la capital de Francia.

La Edad Media verá a Francia como un reino poderoso y cohesionado. A principios del siglo VIII una religión joven surgida un siglo antes en la península Arábiga seguía su expansión hacia el norte de Europa, pero en el año 732 el ejército de Carlos Martel derrotó a los musulmanes en Poitiers parando su avance hacia el norte de Europa.

A principios del siglo IX, unas tribus del norte de Europa recorren el continente europeo saqueando algunas ciudades, entre ellas París. Este pueblo es conocido como los vikingos. Ellos hicieron varias incursiones en Francia a lo largo del siglo IX, hubo un ataque vikingo en París en el año 845 en el que Ragnar tomó la capital y el rey Carlos II el calvo tuvo que pagar un tributo después del fracaso de su ejército. A finales de siglo los vikingos volverían asediar parís en este caso con el general Rollo que tuvo contra las cuerdas al rey Carlos III que fue resuelto con el pago de tributo a los vikingos y el rey fue depuesto del trono por un general llamado Eudes.

Al inicio del segundo milenio, París medieval comienza a tener mucha importancia respecto a otras ciudades europeas, gracias en parte a los comerciantes del rió Sena. A principios del siglo XII aparece en la región de la île de France un nuevo estilo arquitectónico llamado Gótico, donde la luz tendrá una importancia vital. En París empieza en la segunda mitad del siglo XII las obras de la catedral de Notre Dame, unas obras que tardarán casi dos siglos, hasta el año 1345.

Casi al mismo tiempo de la finalización de la catedral de Notre Dame, el rey de Inglaterra Eduardo III reclama los derechos al trono de Francia, ya que no toleraba a la entrante dinastía

Valois y le declara la guerra a Francia, en 1336 empezaba la Guerra de los Cien años. La guerra será en sus comienzos un conflicto desigual, ya que el ejército inglés estaba mejor preparado y fue ganando varias batallas, como en Poitiers (1356), pero en la primera mitad del siglo XIV la balanza de la guerra se decantó a favor de Francia, sobretodo con el liderazgo de una joven de Orleans llamada Juana de Arco. Este conflicto está considerado como una de las guerras importantes en la Edad Media.

En la segunda mitad del siglo XVI gran parte de los reinos europeos, entre ellos Francia, se verán inmersos en guerras religiosas entre los cristianos católicos y los protestantes. Las guerras de religión en Francia estaban degastando la economía francesa, por lo que en el año 1572 se celebrará una boda entre Margarita de Valois (católica) y Enrique de Borbón. La boda se celebró el 18 de agosto y pocos días después los nobles católicos asesinarán a casi tres mil protestantes, esta matanza se le conocerá como la noche de San Bartolomé, considerada como una noche negra en París. En el año 1589 Enrique de Borbón sería coronado como rey de Francia con la condición de ser convertido al catolicismo, empezaba en Francia la dinastía de los Borbones.

El reinado de Enrique fue próspero, desde el punto de vista económico, político y social. En el mes de mayo de 1610, mientras Enrique paseaba con su carroza por las calles de París, un católico llamado Rabaill subió y le asestó varias puñaladas que acabarían con su vida. Tras su asesinato, tomaría el trono de Francia su esposa, María de Medici, mientras su hijo Luis cumplía la mayoría de edad para ser coronado como Luis XII.

En la segunda mitad del siglo XVII empezará uno de los periodos más importantes de la historia francesa, accedería al poder el hijo de Luis XIII, será coronado como Luis XIV.

Durante el reinado de Luis XIV Francia llegará a uno de los momentos más importantes de su historia. En el aspecto militar, terminará la guerra contra España, donde en la Paz de los Pirineos establecerá una frontera con España, arrebatándole ciertos territorios al norte de los Pirineos.

Al final de siglo, una crisis política en España hará que Francia entre en escena en la política española, ya que Carlos II de Austria morirá sin descendencia, por lo que Luis XIV intentará tomar el trono de España a favor de su nieto Felipe de Anjou. Europa estará inmersa en una guerra que durará poco más de una década, donde al final y tras el Tratado de Utrecht, Luis XIV logrará introducir en el trono a su nieto Felipe, coronado como Felipe V, con la condición que España y Francia nunca puedan unirse.

En el año 1789 una crisis económica y social obliga al rey Luis XVI convocar los Estados Generales. En esa reunión refuerza la figura del Tercer Estado, los representantes del pueblo. A principios de Julio del mismo año, el ministro de fianzas Jacques Necker es cesado por Luis XVI, entonces el pueblo de Francia empieza a armarse contra el soberano, sobretodo en la ciudad de París. El día 14 de julio de 1789 los habitantes de París toman la prisión de la Bastilla (símbolo del absolutismo monárquico) en busca de pólvora, en esos instantes se iniciaba un acontecimiento muy importante en la historia política de Francia, empezaba la Revolución francesa.

Al inicio de la revolución, el rey acepta la redacción de una constitución, por lo que Francia será una Monarquía Parlamentaria hasta 1792. En ese mismo año, Luis XVI y la reina María

Antonieta intentan fugarse hacia Austria vestidos de sirvientes, pero antes de cruzar la frontera serán interceptados y detenidos. Al regresar a París serán destronados y se proclama la I República francesa. En esos instantes sin poder, empezará un proceso judicial acusados de traición a Francia.

Los reyes pasarán por un proceso judicial, donde los dos serán considerados culpables y condenados a muerte por guillotina, método de ejecución instalado durante la revolución.

El rey Luis XVI fue ejecutado a principios del año 1793 y su esposa María Antonieta en el mes de octubre del mismo año. Con Robespierre al mando de la revolución, empezará una época de muchas ejecuciones que se llamaran el Terror y el Gran terror. Con la ejecución de Robespierre en Julio de 1794, la revolución cambia de rumbo y habrá menos ejecuciones, este periodo se le conoce como el directorio.

En noviembre de 1799, un joven general llamado Napoleón Bonaparte, viendo el rumbo que tomaba Francia decide dar un golpe de Estado y se proclama como cónsul, en este instante, la historia de Francia cambia radicalmente.

En el año 1804, el cónsul Napoleón se autoproclama emperador de los franceses ante el papa Pío VII en la catedral de Notre Dame. Este acontecimiento, supone el inicio del Primer Imperio Francés.

En el año 1805, Napoleón estaba inmerso en la extensión del Imperio francés y se encontró con otras potencias europeas que querían detener sus deseos expansionistas. A finales de ese mismo año se enfrentaría a la Tercera Coalición  compuesta por Rusia, Austria y el Sacro Imperio Germánico. La victoria francesa en esta importante batalla llevó a erigir dos grandes arcos del Triunfo en París: uno dedicado a la Victoria en Austerlitz (Arco de Triunfo de l’Étoile) y otro dedicado a la Paz que firma con Austria en Presburgo (Arco del Triunfo del Carrusel).

El I Imperio Francés estaba en plena expansión. En el año 1808 invadirá España con la excusa de ir hacia Portugal (tradicional aliado de Reino Unido). El día 2 de mayo de 1808 empezará en España la llamada Guerra de la Independencia, ya que los españoles no aceptaban a José I Bonaparte como rey de España. El objetivo de este levantamiento popular en Madrid era expulsar al enemigo de España y al poco tiempo se extendió por todo el Reino de España.

Aunque la contienda en España no estaba yendo muy bien para los intereses de Napoleón, en el año 1812 el decidirá llevar a cabo una campaña ambiciosa, la conquista de Rusia. Al principio, el ejército francés tuvo importantes batallas ganadas, pero con la llegada del invierno y con las bajas temperaturas, los franceses tendrán muchas bajas y empezaron perdiendo territorio conquistado al zar Alejandro I.

En marzo de 1814, los aliados de la sexta coalición invaden el territorio de París, Napoleón I abdica y se exilia a la isla de Elba, en este instante vuelve la monarquía de la casa de los Borbones al trono de Francia y se inicio un período conocido como la Restauración.

En marzo de 1815 Napoleón Bonaparte vuelve de su exilio con la intención de retomar el poder. Mientras avanza hacia París va reclutando soldados . A finales de marzo de 1815 llega a París y toma el poder, empezará un periodo denominado “Gobierno de los Cien días”. El Emperador reúne un ejército de unos 200.000 soldados para luchar.

En junio de 1815 el ejército francés y los aliados se encontrarían en Bélgica para afrontar la decisiva batalla de Waterloo. La victoria cayó del lado de los aliados y Napoleón sera desterrado a la isla de Santa Elena en el Océano Atlántico.

El periodo de la Restauración Borbónica duraría poco más de una década: primero con el rey Luis XVIII y después con su hermano Carlos X. En el mes de julio de 1830, se produjeron una serie de revueltas en la capital que provocarán la Revolución de 1830 o las Tres Gloriosas. Este proceso revolucionario llevará al trono de Francia a Luis Felipe I de la casa de Orleans.

La monarquía del duque de Orleans durará casi dos décadas, pero en el año 1848 habrá una revolución que derrocará al rey Luis Felipe I de Orleans. Se constituirá un gobierno provisional y a finales de año un joven político de la casa Bonaparte ganará las elecciones y será proclamado presidente de la II República francesa.

En el año 1852, y tras un golpe de estado el año anterior, el ex presidente Carlos Luis Napoleón se proclama emperador de Francia como Napoleón III y fundará el Segundo Imperio francés, con este gesto quería continuar el proyecto fallido de su tío Napoleón I.

El emperador designa como prefecto del Sena al Barón Haussmann, persona muy importante en la historia del París actual, ya que él será el responsable de destruir las malolientes y oscuras calles del París antiguo para convertir a París en la ciudad de la Luz, con la apertura de los grandes boulevares y avenidas en la ciudad. Esta transformación está considerada muy importante en la evolución de la ciudad. En menos de dos décadas, parís se convertirá en la ciudad de referencia, con unas amplias arterias y un gran sistema de alcantarillado. Durante el periodo del Segundo Imperio la capital francesa se está expandiendo y en el año 1860 será anexionado un pequeño pueblo al norte de París llamado Montmartre (Monte de los mártires), nombre en honor al primer obispo Saint Denis, primer obispo de parís.

La expansión del II Imperio francés se veía amenazada por un enemigo del Este, el reino de Prusia. En el año 1870 estalló la guerra entre estas dos potencias. En la batalla de Sedán Napoleón III fue capturado y ante el vacío de poder se proclamará la III República francesa, continuando la guerra.

En el mes de febrero terminaría la guerra contra Prusia, siendo Francia derrotada. En los términos del Tratado de Versalles, Francia sería bastante afectada. El pueblo francés no aceptaba esa humillación aceptada por el gobierno del presidente Thiers y en marzo de 1871 París se rebela en el barrio de Montmartre ubicado en la orilla derecha del Sena ante su gobierno y comenzará un periodo denominado como la Comuna de París, inspirada en las ideas de Marx. Ante la toma del poder de la capital, el gobierno de la III República se establecerán en Versalles.

A finales de mayo de 1871 el gobierno de Thiers enviará una ofensiva final hacia la capital para conquistarla, el asedio a París durará una semana, siendo el día 28 de mayo la rendición de la Comuna.

Con la rendición de la Comuna de París empezará un periodo de estabilidad política, económica y social en Francia en la que habrá exposiciones universales expondrá al mundo el exitoso modelo republicano.

En el año 1889, coincidiendo con el centenario de la Revolución Francesa, se celebrará una exposición universal en París en la que se inagurará en los Campos de Marte la Torre Eiffel, estructura metálica diseñada por Gustave Eiffel.

El siglo XX empezará con la primera Guerra Mundial, conflicto en el que va a participar gran parte del continente europeo y otras potencias mundiales. Las causas del conflicto fueron económicas y territoriales. París estuvo a punto de ser invadida por los alemanes, pero en la batalla del Marne ganaron los aliados y echaron atrás las pretensiones alemanas. La guerra terminará con el cese de las hostilidades a finales de 1918 y en junio de 1919 se rubricará a través del Tratado de Versalles. El tratado trajo unas imposiciones militares y económicas hacia Alemania que será una de las causas del ascenso de Hitler al poder y el inicio de la Segunda Guerra Mundial.

A principios de septiembre de 1939 Hitler invade Polonia y tanto Reino Unido como Francia le declaran la guerra a Alemania, estamos ante el inicio de la Segunda Guerra Mundial. En junio de 1940 Alemania invade París y Francia capitula. En este instante el territorio francés se partirá en dos: una tercera parte será anexionada al II Reich y el sureste sería la Francia de Vichy, un gobierno independiente de Alemania pero colaboracionista.

Tras el desembarco de Normandía en junio de 1944 empieza la ofensiva aliada para liberar la Europa Occidental. El día 25 de agosto de 1944 la División Leclerc entra en París liberándola del poder alemán, París volvería a ver la luz. El conflicto estaba en la recta final, ya que en menos de un año Alemania caería rendida ante los aliados. Tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial, un nuevo Orden llegará al mundo, con la creación del Estado de Israel, la enemistad entre Occidente y la URSS y la creación de las Naciones Unidas.

Después de la Segunda Guerra Mundial, empezará un proceso de descolonización en el planeta, donde Francia, al igual que otras potencias europeas, irá perdiendo poco a poco muchos territorios de ultramar: siendo Marruecos (1956) y Argelia (1962) las pérdidas más importantes.

En los años 80, durante la presidencia de Francois Mitterand, se iniciará una reforma en el Museo del Louvre. El propósito es renovarlo y convertirlo en el museo más importante del mundo. Durante estas obras se construirá una pirámide de cristal que fue inagurada en el año 1989 coincidiendo con el bicentenario de la Revolución Francesa.