Ópera Garnier de París

Autor del artículo:

Papt

La historia de la Ópera Garnier

Antes de empezar con la historia de la Ópera Garnier, tienes que saber que en el año 1669, a peticición del compositor Jean-Baptiste Lully, el rey Luis XIV, autorizó la creación de la Academia Real de Música.

Este organismo estaba formado por diferentes disciplinas como  el ballet, la música y la ópera.

En 1713, se incorpora a la Ópera un cuerpo especial de baile profesional conocido como el Ballet de la Ópera.

El origen de la Ópera Garnier está vinculado con un drama: un atentado contra Napoleón III.

El 14 de enero de 1858, el emperador y su esposa Eugenia se dirigían a la Ópera de la calle Le Peletier, mientras que el coche imperial aparcaba delante del teatro, se escucharon tres explosiones.

El atentado, dirigido contra el emperador por el revolucionario italiano Felice Orsini, provocó la muerte de 12 personas y 150 heridos.

Esta tragedia obliga a las autoridades a planificar la construcción de un nuevo Ópera en un lugar más seguro.

Construcción

Para construir el nuevo monumento se crea un concurso de arquitectos. El ganador, Charles Garnier de 35 años, había ganado el prestigioso premio de Roma en 1848.

A pesar de todo, el joven arquitecto era un perfecto desconocido para la opinión pública.

La primera dificultad que encuentra el arquitecto la realizar los cimientos, es la presencia de una capa freática.

Hizo falta un año para secar las aguas subterráneas gracias a 8 bombas de vapor que funcionaban día y noche. También se creó un inmenso depósito para canalizar la enorme cantidad de agua.

De este hecho nacerá la leyenda de un lago subterráneo, que Gastón Leroux utilizará en su novela El Fantasma de la Ópera.

En julio de 1862, se coloca la primera piedra del edificio. Las obras se prolongarán hasta 1875 viéndose interrumpidas en 1870 con la caída del régimen imperial y la llegada de la Comuna de París.

La Ópera Garnier es sin duda la gran construcción del segundo imperio francés.

Arquitectura de la Ópera Garnier

En la Ópera Garnier se mezclan a la vez y en perfecta sintonía los estilos clásico, barroco y moderno.

La fachada de la Ópera Garnier de 173 metros de largo, se inspira de la columnata del museo del Louvre y de los dos edificios clásicos que bordean la plaza de la Concordia.

La planta baja de la fachada principal se divide en siete arcadas y si miras arriba, verás cuatro esculturas monumentales que representan la Música, la Poesía lírica, el Drama lírico y la Danza.

En el ático del domo, a 66 metros de altura, se encuentra Apolo levantando su lira de oro entre la Poesía y la Música.

En esta obra maestra están presentes el ímpetu, el romanticismo y la grandiosidad. El arquitecto quiso dar a cada detalle una sensación movimiento, de color y de perspectiva.

El objetivo es que la arquitectura del edificio se corresponda a lo que como espectadores descubriremos en la escena.

La Ópera Garnier por dentro

En el interior del edificio reina el mismo esplendor marcado por los tonos rojo y dorado.

El interior de la Ópera Garnier ha sido pensado meticulosamente para que cada elemento (salas, pasillos, escaleras…) prepare y transporte al espectador hacia la gran sala.

Garnier se inspiró en el Gran Teatro de Burdeos para la creación de la escalera y la sala de espectáculos.

La gran escalera, realizada en mármol de varios colores, conduce a los vestíbulos y al teatro.

En el techo, se puede observar El Triunfo de Apolo, La Ciudad de París recibiendo los planos del nuevo Ópera y las alegorías de la Música.

La decoración no sólo se limita a pinturas en el techo, también se puede admirar una gran araña de cristal con 340 luces.

Los 2.000 asientos disponibles se visten de terciopelo rojo para dar la bienvenida a cada espectador. Un aforo limitado si lo comparamos con la dimensión del edificio… ¡11.000 metros cuadrados!

Para evitar cualquier riesgo de atentado, se realizó una entrada diferente para Napoleón III en el pabellón oeste, denominado pabellón del Emperador.

En la actualidad, el pabellón alberga la Biblioteca-museo (agregada a la Biblioteca Nacional de Francia) que conserva 80.000 libros, 25.000 maquetas y los archivos de la Ópera.

El gran vestíbulo

Si tienes la inmensa suerte de visitar el interior de la Ópera Garnier te darás cuenta de que dicho vestíbulo no fue ideado como un salón para reunirse.

Se concibió como un lugar de paseo para los espectadores (sin distinción de clases) durante el entreacto.

Está decorado con columnas dobles coronadas por 20 estatuas de 2,50 metros de altura, que personifican las cualidades necesarias de los artistas, como la Fantasía, la Pasión, La Elegancia.

Visita de la Ópera Garnier

La Ópera Garnier es una joya arquitectónica que no te puedes perder.

Caminar hacia el Palacio Garnier recorriendo los Grandes Bulevares repletos de espectáculos, cafés y teatros es una delicia. Además muy cerca del Bulevar de Haussmann encontrarás las famosas Galerías Lafayette.

Puedes visitar el edificio por tu cuenta o también puedes realizar una visita guiada en francés o en inglés (no existe en español).

Si no se te da muy bien el inglés o el francés, utiliza una audio-guía en español (5€) para descubrir la arquitectura, historia, leyendas y secretos del edificio más emblemático del distrito 9 de París.

Dirección

Place de l’Opéra, 75009 París

Horario

Todos los días de 10:00 a 16:30 horas
De 10:00 a 18:10 horas en período estival
Cerrado el 1 de enero, 1 de mayo y 25 de diciembre

Precio de las entradas

Adultos: 12€
Jóvenes de 12 a 25 años: 8€
Menores de 12 años: Gratis
Entrada gratis con Paris Pass

Cómo llegar

En metro y RER:

Líneas 3, 7 y 8, estación «Opéra»; líneas 8 y 14, estación «Madeleine»
RER A, estación «Auber»

En bus:

nº 20, 21, 22, 27, 29, 42, 52, 66, 68, 81 y 95

Nuestros tours recomendados

¿Te ha gustado? ¡Compártelo!

Pasi
Pasi · París Paso a Paso
Visitas guiadas · París & Málaga